Elefante y los tulipanes.
Nos conocimos mientras
estábamos trabajando en los murales, en la semana a calores de junio, llegó con
una amiga de hace muchos años, se acercó y me pidió pintar, le dije adelante,
Pinta y luego le pregunté a esos ojos castaños, que luego me tendrían loco;
quieres pintar me dijo: No, no se pintar.
-no se trata de que sepas
pintar-
Pinto, estuvo allí un rato
compartió con nosotros y ya luego me sentí agotado, también estuve pintando; ella tomó pintura
para pintarme la cara, fue incómodo porque la tenía muy cerca y yo estaba
meditando en paz, pero no me aparte, me entregue a su pincel.
Pasa el primer día, yo me
fui con toda la cara pintada. El segundo día estaba ella y yo, tenía que
preparar un barniz; y me ayudó mucho, yo nunca la incite en ningún sentido, pero
ella sí lanza balas bombas. Entonces te respondía con indiferencia y con
"Tal parece que algo te está molestando" llegó el punto en el que me
arrinconó; y yo creo que ya veo sus intenciones (me dije) en ese momento la invité
a salir, pasamos un fin de semana juntos, pero aún no llegamos al fin de
semana. Al día siguiente pasamos el día trabajando todo tranquilo y yo estaba
pintando con todos haciendo arte. Ese día probé sus labios. El viernes pasamos
mucho tiempo juntos y pues terminamos en un beso que no llevó a nada más en ese
instante. Seguimos trabajando, regresamos y el día acabo tranquilo. Esa noche
estaría con ella en su casa, estar juntos (que difícil) no hubo momento en que
algo aparte de sus ojos me apartara de conocerle. El fin de semana fue largo,
mágico, real yo encantado por su risa.
Ya el lunes yo pensé
"no le interese, bueno quizás ni siquiera le va a importar el tiempo juntos;
justo recibo una llamada "dónde estás" su voz. Las
semanas siguientes fuimos inseparables. Quizás El recorrido más especial
Porque yo bailaba con ella por las calles enamorándome sin saber, sin querer.
Le cantaba en las calles, al oido, antes de dormir hablábamos de la vida
hablamos de poesía y a las cuerdas de mi guitarra sus parpados soñaban. Siquiera era tanto el contacto romántico
sexual sino era el contacto persona a persona eso enriquecía tanto mi arte,
como su vida y la mía. Seguimos con ese juego de amarnos sin intentar
enamorarnos.
La desgasto la ausencia,
quizá mi oportuna frialdad…
"No te enamores"
mí grave error, no debí haberle pedido eso y me arrepiento mucho porque
ahora ya no está conmigo y ella se
aferró a mi palabra para no enamorarse.
Ya luego pues por eso fue
hasta ahorita, seguimos avanzando. Viaje esta vez por trabajo todo ese mes que
me estuve yendo lejos por ayudar personas y ser terapeuta, no la tuve en mis
brazos por 30 días; un milenio. Una vida, si te enamoras. La distancia sino te
fortalece te quiebra; tus palabras echaran raíz profunda y al volver veras que
ya sus ojos avellana se interesaron en otro. Hoy guardo ese elefante que pinto
en mi compañía. Y quisiera quemar los tulipanes que crecieron a su lado.
Carlos
V.
Comentarios
Publicar un comentario